Un hogar mientras tanto
No todos los perritos que rescatamos pueden esperar en el refugio. Algunos salen de una operación, otros son demasiado pequeños, y a otros la calle los dejó tan asustados que necesitan una casa antes de poder conocer a nadie.
Acoger no es adoptar. Es prestar tu casa el tiempo que puedas, unas semanas o unos meses, hasta que se recupere o aparezca su familia definitiva. No hace falta una casa grande, ni experiencia, ni decidirlo hoy para siempre.

Cómo funciona
Nos dices qué puedes dar
Cuánto tiempo puedes, qué espacio tienes y con qué te puedes comprometer: la comida, el veterinario, las medicinas, o simplemente el tiempo.
Buscamos el que encaje
No todos los perritos necesitan lo mismo. Un cachorro, una convalecencia o un perro mayor y tranquilo son acogidas muy distintas.
Coordinamos la entrega, y seguimos ahí
No te dejamos solo: cualquier cosa que pase con él, nos escribes. Y cuando aparezca su familia, te avisamos antes que a nadie.
Los gastos no van con una regla fija: en el formulario nos dices con qué puedes comprometerte y lo acordamos contigo. Si te queda alguna otra duda, escríbenos por WhatsApp y te la resolvemos.
Quiero acoger
Son las mismas preguntas que te haríamos por WhatsApp, pero de una vez. Nos ayudan a saber qué perrito encaja con lo que puedes dar.
¿Prefieres hablarlo antes? Escríbenos por WhatsApp. Y si lo que quieres es quedártelo para siempre, mira quién está esperando.